Defectos de Refracción. Miopía, Hipermetropía y Astigmatismo. Presbicia.

Los rayos luminosos que, provenientes del infinito, penetran en el ojo son enfocados sobre la retina por la córnea y el cristalino creando una imagen nítida que se transmite al cerebro.

El cristalino es elástico, sobre todo en los jóvenes. Durante el proceso de la Acomodación, los músculos ciliares ajustan la forma del cristalino (cambian la potencia refractiva del cristalino), para obtener imágenes perfectamente enfocadas sobre la retina.

Los defectos de la refracción tales como la miopía, hipermetropía y astigmatismo, impiden al ojo enfocar con nitidez las imágenes sobre la retina, provocando una visión borrosa.

MIOPÍA

En la Miopía, el punto de enfoque está por delante de la retina porque la córnea tiene demasiada curvatura o la longitud axial del ojo es excesiva. Los objetos distantes se perciben borrosos, mientras que los cercanos se perciben con claridad. Para compensarla se emplean lentes cóncavas (lentes negativas). Los defectos miópicos en los niños suelen aumentar hasta que termina el crecimiento, por lo que son imprescindibles revisiones frecuentes para la detección precoz de los cambios de refracción. Este desenfoque natural, podemos modificarlo mediante gafas, lentes de contacto o mediante cirugía.

HIPERMETROPÍA

En la Hipermetropía, el punto de enfoque está por detrás de la retina, porque la córnea tiene una curvatura demasiado aplanada o la longitud axial es demasiado corta. Dependiendo de la magnitud de la hipermetropía, los objetos lejanos y cercanos se ven borrosos. Para compensarla, se utilizan lentes convexas (positivas). Este desenfoque natural, podemos modificarlo mediante gafas, lentes de contacto o mediante cirugía.

ASTIGMATISMO

En el Astigmatismo, una curvatura no esférica de la córnea o el cristalino hace que los rayos de luz se enfoquen en diferentes puntos. Para compensarlo, se emplean lentes cilíndricas (segmentos cortados de un cilindro). Las lentes cilíndricas no tienen potencia refractiva en un eje y sí en el eje complementario, siente en este cóncavas o convexas. Este desenfoque natural podemos modificarlo mediante gafas, lentes de contacto y cirugía.

PRESBICIA

La Presbicia es la pérdida de la capacidad de cambiar la forma del cristalino para enfocar objetos cercanos y se debe al envejecimiento normal del ojo más allá de los 40 años. Normalmente se pone de manifiesto hacia los cuarenta años. Se compensa mediante el uso de lentes convexas (positivas) para ver los objetos cercanos. Esta pérdida de la capacidad de enfocar, se puede compensar mediante gafas, lentes de contacto o mediante cirugía.

ANISOMETROPÍA

La Anisometropía es una diferencia significativa entre el defecto de refracción de cada ojo y que normalmente es mayor de 2 dioptrías. Cuando se compensa con gafas, las diferencias en el tamaño de la imagen (aniseiconía) que se producen pueden dificultar la fusión e incluso dar lugar a la supresión de una de las imágenes (ambliopía).

SÍNTOMAS, SIGNOS Y DIAGNÓSTICO

El síntoma principal de los defectos de refracción es la visión borrosa para los objetos lejanos o cercanos. A veces el tono excesivo del músculo ciliar provoca cefalea. En ocasiones, al fijar la vista se produce desecación de la superficie ocular, lo que origina irritación ocular, picor, fatiga visual, sensación de cuerpo extraño y enrojecimiento.

La refracción ocular debe revisarse habitualmente cada año. Las campañas de detección selectiva en los niños ayudan a descubrir defectos refractivos antes de que dificulten el aprendizaje. Siempre que se realiza el estudio de la refracción ocular, el oftalmólogo debe realizar una exploración integral del ojo.